martes, 3 de abril de 2012

Evarcha falcata 2.0 Tdi







La araña tiene esos ojos, ocho, bixenon, adaptativos; asistente de aparcamiento para la jungla y almohadillas en los tarsos de su tracción total. Navegador no lleva, porque siempre anda cerca, saltando, precisa, en un ir y venir meditado.
Llama la atención el palpo, engrosado, erguido, gemelo inverso de su destino, que acciona el émbolo con el gesto del espía que coloca un micrófono bajo la mesa.
Y la seda, cribelo, calamistro de algunas, monstruos perfectos de la ingeniería animal, incomprensibles para la estupidez humana.

6 comentarios:

  1. Detrás de esta pieza hay una matemática perfecta que late a través de cadencia, ritmo y lenguaje. En síntesis, poética. Desde, para, el desquicio. Genial, otra vez.

    Abrazos.

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  2. Bueno, me encanta esta precisión científica con que vistes hoy tu ironía. Es un registro que no te había leído, y en mi opinión (¿vale mi voto? porque yo, votar, voto) podrías explotarlo más, a mí me encanta. Las comparaciones son impagables, como el sarcasmo final.
    Besos

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  3. He tenido que vencer mi aracnofobia para poder leerte, pero bueno, ha valido la pena.

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  4. Me gusta ese engranaje de palabras que tejes, como si fuera una tela para atrapar a lectores incautos, con esas palabras jugosas que sirven de cebo.

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  5. Gracias a todos, y perdón por la tardanza.
    Las arañas han sido una de mis pasiones. Son las inventoras de la precisión, la optimización y el diseño innovador.
    Abrazos

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  6. Impresionante! Todo el relato y la sacudida del hilo final.
    Me gusta muchísimo!
    Abrazos

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