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martes, 1 de abril de 2014

Taller de microrrelato



Día 10 de Abril, 19:30.

En el marco de las III Jornadas literarias de narrativa "Con otras palabras", organizadas por el Ayuntamiento de Pamplona en el Civivox Condestable, tendré el honor de impartir un "taller express de microrrelato".
Será sólo una hora, en la que habrá que condensar la teoría y la práctica de la condensación, de modo que, sin saber si el resultado será grande o pequeño, puedo afirmar que será, cuando menos, muy estrecho.

Más información aquí:
Pamplona
Actividades
diariodenavarra


martes, 30 de abril de 2013

Lions are made for cages


El grueso cristal de la pecera deforma la imagen de quien baila fuera, y de lo que hace. El vaso y los hielos, y el lento girar del taburete junto a la barra. También deforman.
Los barrotes no. La reja, la malla, la verja, difuminan. Pero no deforman. Por eso la verdad está en los ojos del león. Y es una verdad triste, una verdad rencor, una verdad paciente.
Y el león que corta su melena quiere sólo transformar la reja en cristal, y cambiar el nombre a quien baila fuera, y tornar su verdad triste y sólida en una verdad blanda y psicodélica, translúcida a media voz; una resignación de caramelo; una verdad en la que no haga falta creer.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Dalma tangencial

Y quién iba a imaginar que algo así ocurriría, demonios, quién iba a sospechar siquiera la sensación extraña de alivio, mientras mamá desgranaba lamentos y sumaba puntos entre los dedos, entrechocando aquellos ganchillos enredados de lana roja, como si tejiera los hilos de sangre que brotaran de su hija unos minutos atrás.
Y quién, en fin, perdonaría ese rehuir la visión de la agonía, ese darnos la vuelta todos en formación; la cara contra la pared y la espalda expuesta a la extinción de Dalma, joven aún, que jadeaba en un degüello. Dalma, que fue tanto tiempo centro de nuestras vidas orbitales; que derramó su ausencia en medio de un salón, de una insólita sobremesa abrupta.


El año pasado nos pareció mal que el Círculo Cultural Faroni
declarara desierto su certamen anual de hiperbreves.
Este año alguien se la ha metido doblada.
Doblada e inédita.
Indómita y mística.
Dindúmila y cacafufa.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Inquilina

a I. L.

Cierro el bar, enciendo un cigarro y dejo cinco euros en la caja. Saco dos Heineken. Las abro.
Bebo de la mía y miro la otra. Sola.

Acabo mi cigarro. Acabo mi Heineken y miro la otra. Sola. Inquilina de un recuerdo, poseída del duelo de haber perdido el tiempo, con un brillo fresco y verde de luto de mierda.
Qué sola estás, hija de puta. Y la tiro por la fregadera.

jueves, 25 de octubre de 2012

El siamo

A Pablo Gonz

Toda mi parte delantera no es sino aquello que fueron las tripas del siamo.
El siamo nació simétrico, con dos nucas, dos espaldas, cuatro glúteos. Las manos de doble dorso y talones a norte y sur.
No sé qué sierra, qué laser, qué ingenio desgajó al siamo. Ni dónde fue a parar mi gemela confrontación. Sólo sé que, a veces, si me enmimismo, siento una nariz mía apoyada en mi nariz.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Me dijo Wurlington (y III)

“Esta noche apenas he dormido. Pensaba en unas cosas, y luego en otras. Después no recordaba qué había pensado sobre las primeras. El insomnio es, sin duda, una actividad productiva. Como la tos tuberculosa. Recientemente caí en la cuenta de que tengo una almohada tan dura y tan gruesa que en ocasiones parece que es la pierna de alguien.”

jueves, 13 de septiembre de 2012

Dejar correr

Ayer empecé a bajar la persiana. Suave, sin hacer ruido.
Después de nueve o diez brazadas comprendí que no iba a terminar. La persiana corría ante mis ojos y desaparecía tras la pared. Algún rollo infinito alimentaba el universo con mi persiana. Una cinta interminable corría en mis manos laceradas.
Ha amanecido. Oigo los pájaros.
Sigo haciendo correr la cinta. No pienso detenerme. No voy a subir la persiana. ¿Qué clase de mundo puede haber ahí fuera?

lunes, 27 de agosto de 2012

Bemol, sostenido

El animal más extraño que yo recuerdo son los agujeros de la nariz de aquella chica libanesa. Puertas para respirar, con vida propia. Se movían, dilataban y crecían como si fueran a engullir todo en derredor. De frente, la nariz víctima de aquellos agujeros era una probóscide simple, ni alta ni baja, ni chata ni asesina. Sin embargo, una vez, una sola, me aventuré, desde el supuesto cobijo del regazo subyacente, a mirarlos desde abajo.
No eran iguales. Adiós al mito bilateral.
Tenían en común el portal como función, ser barbacana de un territorio pituitario; ocular, tal vez, de un periscopio para el cerebro. Sin embargo, y esto es lo temible, sus curvas eran desiguales, como si fueran a silbar notas dispares en una especie de polifonía nasal.

jueves, 19 de julio de 2012

Atlantic City

Una ventana al sur, llena del polvo de muertos y desastres. Horizonte de mierda. Una ventana al norte, salpicada de las hordas que vienen al olor. Del dolor. El tabique oeste y su bum bum de vecino, y una vez un tiro.
Y en las paredes, diecisiete sombras de ti mismo, grandes, pequeñas, flacas, sombras de perdedor. Diecisiete sombras de Candy ante el espejo, también.
Si desaparecieras ahora -morirás, es un hecho-; si desaparecieras, tal vez perderías la oportunidad de levantar un día la persiana y ver que todo tiene mejor pinta.

martes, 3 de abril de 2012

Evarcha falcata 2.0 Tdi









La araña tiene esos ojos, ocho, bixenon, adaptativos; asistente de aparcamiento para la jungla y almohadillas en los tarsos de su tracción total. Navegador no lleva, porque siempre anda cerca, saltando, precisa, en un ir y venir meditado.
Llama la atención el palpo, engrosado, erguido, gemelo inverso de su destino, que acciona el émbolo con el gesto del espía que coloca un micrófono bajo la mesa.
Y la seda, cribelo, calamistro de algunas, monstruos perfectos de la ingeniería animal, incomprensibles para la estupidez humana.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Cosas que ver en una foto

A Odilio, Pablo, Cortázar y Saki


El evidente pulso firme del fotógrafo hace improbable que aquello que se mueve al fondo sea otra cosa que un espíritu -llamémoslo Odilio-. Los pies, otra prueba irrefutable, no son capaces de traspasar los raíles por los que discurren las estanterías que contienen las joyas, pues Odilio vive allí. No sale.
Para no desentonar –no todo el mundo gusta de tratar con entes de tacto difuso–, Odilio viste conforme a lo establecido en cada día, en cada año, y por su camisa remangada deducimos una agradable temperatura. Esto no concuerda con el largo jersey que Pablo muestra cubriendo sus muñecas, signo inequívoco de una breve y pacífica convalecencia, vesícula, amígdalas, extirpaciones nimias.
La larga línea de la vida, las uñas cuidadas, el mimo para con los grandes objetos, no son más que muestras de que la literatura, en manos de este hombre, tiene un futuro prometedor. Gracias.
Lo demás es obvio. Una espiral de grandes autores. Tres.

martes, 6 de marzo de 2012

Retrato impersonal

Trácese una sonrisa
mermada,
despacio,
con un rotulador
Carioca
de punta despeinada;
un milagro de tinta vieja.

Se añaden unos dientes
bonitos,
de brillo innecesario
bajo las mantas arrugadas
de unos labios en desuso.

Se cincela una nariz.
No es fácil;
huesuda,
importante y articulada.
Que no sea holandesa,
altiva e impertinente.

Se arranca uno
los ojos
con la cucharilla del jarabe
y los pega en el papel.

Se ofrece el retrato
al doctor
y se le dice
con toda sinceridad:
Así era mi mamá,
qué le voy a contar.



lunes, 5 de diciembre de 2011

Escribe tu propio epitafio


Haz la tarea antes de morirte.
El 25 de Diciembre
escribe tu propio epitafio
y publícalo en tu blog.

Esta iniciativa nace
como homenaje a Nicanor Parra,
Premio Cervantes 2011.

lunes, 31 de octubre de 2011

Tren IV

En el andén suceden cosas. A veces el tren tarda en partir, como si quisiera quedarse un rato más. Los conductores miran por la ventana buscando qué los retiene; sin saber que son, inconscientes, las personas que esperan, porque al tren le interesan.
Otras veces, como el día en que te fuiste, el tren, al salir, revienta la inercia de los que lloramos de pie, y nos tambalea, nos mece, nos manda a la mierda elástica del vaivén de este puto dolor.



Tren IV (II)

En el andén
suceden cosas.

A veces el tren
tarda en partir,
quiere quedarse
un rato más.

El conductor busca
qué lo retiene;
sin saber que son,
inconscientes,
las personas que esperan,
que al tren le interesan.

Otras veces,
como el día en que te fuiste,
el tren que parte
revienta la inercia
de los que lloramos
de pie,
y nos tambalea,
nos mece,
nos manda a la mierda
elástica
del vaivén
de este puto dolor.

lunes, 7 de febrero de 2011

Adiós

Monday, February 7, 2011; 09:01:00 
  Adiós 
         From: Jimmelby Coppletton < jimbocopp@coppandco.com >
             To: Mummy < allison1939@mailer.com >, Daddy < jimbosenior@coppandco.com >,
             Jane < admin@coppandco.com >, bowling-crew < bowlfuckers@chestertonbowl.com >,
             dart-pals < crazystingers@olpub.com >, School < conscious_parents@chestertonschool.com >,                      Cooking < omelette@hobbyclubs.com >, Psych < docbrain@clinicschesterton.com >,
            Gustavo < puppymaster@walkthedog.com >,
              Cc: Priscilla ;o ;o ;o < boobshoney@chestertonchurch.com >,

Estimados todos:
Este es un e-mail automático, enviado desde el servidor, programado para ser remitido en el caso de que la cuenta de correo no se haya activado en las últimas 24 horas.
Así pues, he muerto.
Ya que a lo largo de mi vida no he hecho un especial alarde de honestidad, aprovecho tan notoria ocasión para deciros a todos, ahora sin lugar a engaño, que me habéis dado bastante asco. Habéis hecho, la mayoría de vosotros, mi vida mucho más difícil, me habéis molestado, habéis ido siempre a remolque de cada una de mis decisiones, y me habéis mantenido atado a vuestro lado con soberana tiranía.
Os sugiero una puesta al día mediante un repaso a mi lista de direcciones, entre las que se encuentra la tuya, cariño, y la tuya, cariño.
Esté donde esté yo ahora mismo, sin importar los trozos ni el inminente estado de descomposición, puedo aseguraros que estoy mucho más feliz que antes.
No quisiera, por otro lado, que abandonarais la idea de que aún siga vivo y me haya largado para siempre.

Wednesday, October 27, 2004
Atentamente

Jimmelby Coppletton
Sales Manager
Coppleton&Co
Chesterton Av, Chesterton


Antes de imprimir este e-mail, considere si es necesario.
El medio ambiente es para todos.
Please, consider environmental care before printing this e-mail

lunes, 13 de diciembre de 2010

Elipsis amiloidea
o -a la mierda, por favor-


Tal vez fueran los        , pero yo siempre pensé que eran las termitas. De noche, en aquel establo reformado, a los pies del Pirineo, se oían arañazos y          en la madera de las vigas. Eso es exactamente lo que ahora oigo aquí arriba; con la diferencia de que esto no es el techo, sino mi cabeza, y lo que se deshace es mi cerebro. En el suelo quedarán, como serrín, los restos de lo que olvido; que ahora son sólo palabras, pero que dentro de un tiempo –dicen- serán recuerdos, nombres, caras, funciones.

En resumen, me ha dicho el        que dentro de un par de años, alguien, que yo no reconoceré como mi propia hija, llorará mientras me limpia el barro de la cara en un parque desconocido a varios            de mi casa, seis o siete horas después de haberme extraviado; y yo sonreiré asustado.
Así que ahora, con permiso, cojo este         , aprieto el         y os dejo tranquilos. Muchas gracias.

Aloysius Marktbreit

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Homo hominis Canis lupus


Vuelvo a casa de noche.
Un perro cruza la calle con su dueño.
De la mano del dueño cuelga la correa.
De la boca del perro cuelga el dueño.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Diopstriptease

Oiga doctor,
quisiera de vuelta
mi miopía.
Quisiera que corte,
que pinche, que ponga,
que quite, que borre.

Oiga doctor,
yo quiero de vuelta
mi cristalino
deforme, changado.
Mi cristalino
como era, vidrioso.

Oiga doctor,
yo miro de noche
al cielo.
Yo quiero de vuelta
mi luna de miope
borrosa, frondosa.
Mi luna de miope,
sin detalles,
no los quiero,
déselos a otro.

Oiga doctor,
quisiera de vuelta
mi miopía.
Por no hablar
de las estrellas.



No sé. Me apetecía.